Comer, Humor y... Dar a Luz
 

 

Dra. Norma Escalante B. Educadora Perinatal

¿Te sientes de mal humor cuando, bien pasada tu hora aún no has comido?, y lo que es lo mismo; ¡ estás de buen humor después de ingerir alimentos sobre todo luego de un buen ayuno? claro, la ciencia de la Neurofisiología Cerebral y drogas endógenas, nos dice que cuando comemos se liberan entre otras los neurotransmisores ENDORFINA Y OXITOCINA mediadores neuronales responsables de estados de bienestar la primera y de pensamientos y sentimientos de amor y ternura la segunda, por mencionar algunos de los efectos relacionados con éstas hormonas.

Sabemos que cuando al cuerpo se le priva de alimentos y/o agua habituales, a ésta carencia responde con estado de estrés y su consecuente aumento de adrenalina y noradrenalina sanguínea las que a su vez inhiben la liberación de oxitocina a nivel hipofisario. La hormona oxitocina tiene un efecto específico en la contractibilidad uterina tanto durante el acto sexual como durante el trabajo de parto, asegurando en este la eficacia de la contractibilidad uterina y por lo tanto el progreso monitoreando con la curva de Friedman. Es por eso que las investigaciones concuerdan en que comer alimentos y tomar suficientes líquidos durante el trabajo de parto (recordemos que el parto bien puede rebasar las 12 o 14 horas o aún más) disminuyen la duración del mismo. “En un estudio realizado a 90 mujeres en trabajo de parto, se concluyó que: las mujeres que comieron estuvieron 1.5 horas menos de trabajo de parto que las que ayunaron y además utilizaron menos medicamentos para el dolor, dice el Dr. Kieran Fitzpatrick integrante del equipo de investigación.”

La mitad de las mujeres que participaron en este estudio, tomaron solo líquidos, el resto ingirió huevos revueltos, pan tostado, gelatina o helado hasta que llegaron al final de la dilatación (tomado de medical World News)

Las endorfinas aumentan el umbral del dolor, la oxitocina induce contracciones eficaces y el flujo del proceso fisiológico del parto. De ahí que cuando ponemos en las indicaciones médica a una mujer que va dar a luz, la ingesta de alimentos en pequeñas comidas cada dos horas, estamos haciendo exactamente eso, una indicación médica y no solo le damos la libertad de comer a esa mujer, sino que la ayudamos a que su torrente sanguíneo se inunde de oxitocina y endorfinas, disminuimos las hormonas del estrés , tenemos una mujer más relajada y tranquila, favorecemos el desarrollo fisiológico del parto, objetivo del obstetra y la evidencia de la mujer, siente menos dolor.

Así que si te inclinas, la próxima vez que atiendas un parto, a indicar ayuno recuerda sus consecuencias, por que si de primera instancia la indicación es “por si las dudas requiere cesárea”, tal vez si propicies un parto disfuncional.

Si nos imaginamos el flujo grama anterior con la palabra ayuno, posiblemente tendremos al final una mujer tensa, con más dolor, y con un tradicional parto bloqueado, con falta de progreso. La oxitocina, la hormona de la ternura, de la sexualidad y del amor, es también la mediadora que determina las actitudes ante la vida y ante los retos, de ahí que una de las nuevas tendencias para la atención del parto hospitalario es la incorporación de un familiar de apoyo a la parturienta que le puede dar apoyo amoroso y el estímulo moral y espiritual en esos momentos de verdadero reto para ella El acompañante para el parto es un recurso humano perfectamente justificado que viene a proporcionar calidad y calidez en la atención del parto a que tiene derecho cualquier mujer.